Jamón Ibérico de Bellota Gran Reserva:

Procede de cerdos que prácticamente han doblado su peso a base de una alimentación consistente en bellotas y hierbas del campo de Salamanca

Se trata de cerdos que comienzan la montanera a finales de Octubre, principios de Noviembre, entrando con unos 80-90 Kg y salen de la montanera para su sacrificio en Febrero con unos 160-170 Kg.

Dado su alto nivel de ácido oleico adquiere su máximo bouquet tras un año de secado y dos años de maduración, en total, tres años de curación. Antes de este tiempo decimos que todavía "no está hecho" o lo suficientemente curado. Se puede consumir antes, pero no adquiere su máxima expresión hasta los tres años.

Estos jamones los consideramos la máxima categoría alcanzable dentro de toda la gama del jamón.



Jamón Ibérico de Bellota:

Procede de cerdos que han repuesto en montanera no menos de 5 arrobas, casi 60 Kg o un tercio de su peso final.

Si entra el cerdo en montanera con 110Kg sale cebado a base de bellotas con 170 Kg aproximadamente.

Estos jamones con 9 o 10 meses de secado y 18 meses de maduración adquieren su bouquet definitivo.



Jamón Ibérico de Recebo:

Cuando el cerdo no puede terminar de cebarse a base de bellotas y tiene que ser rematado con piensos naturales decimos que se trata de un cerdo de Recebo. Estos jamones con 8 meses de secado y 16 meses de maduración están en perfecto estado para su consumo.

Paleta Ibérica de Bellota Gran Reserva:

Similar al Jamón ibérico de Bellota Gran Reserva, pero dado su peso inferior, necesita menos tiempo de curación.

Paleta Ibérica de Bellota:

Similar al Jamón ibérico de Bellota, pero con menos tiempo de curación dado su peso inferior.

Paleta Ibérica de Recebo:

Similar al Jamón ibérico de Recebo, pero con tiempo inferior de curación.